Cuidados de salud para perros mayores

El mejor momento para empezar a cuidar de un perro anciano es cuando es cachorro. Que tenga una buena nutrición des del principio, ejercicio regular, revisiones veterinarias y una vida feliz son los ingredientes clave para una tercera edad con calidad de vida. Aún así, puedes haber hecho todo esto y no vamos a evitar el envejecimiento y los problemas de salud parejos a este proceso. Estos son los problemas más comunes en perros senior y algunas recomendaciones para evitarlos o reducirlos.  

PROBLEMAS DERMATOLÓGICOS

Con el paso de los años la piel pierde elasticidad y los perros se vuelven más susceptibles a lesiones dermatológicas. Al mismo tiempo, su pelo se hará más fino y perderá el brillo. Cepillarlo de manera frecuente y procurar un buen nivel de ácidos grasos en su dieta será muy beneficioso.

SENSIBILIDAD A LAS TEMPERATURAS

Debes saber que los perros mayores son más sensibles al calor o frío. A medida que se hacen mayores su cuerpo produce menos hormonas, las responsables de regular la temperatura corporal, y por eso los perros se vuelven sensibles a las temperaturas más extremas. Puedes tomar algunas medidas domésticas como poner su cama más cerca de un radiador o aliviarlos a menudo con agua fresca.

OBESIDAD

Aumentan los años, pero baja el nivel de actividad… y de manera paralela debe reducirse el nivel de ingesta de calorías porque, sinó, no las quemará y se acumularan en su cuerpo en forma de grasa. Pero no sólo son  las calorías, hay que disminuir también la cantidad de proteínas, grasas y sodio en su dieta. Por otro lado, en cambio, tienen que comer más fibra, ácidos grasos esenciales y vitaminas. De este modo lograremos controlar la  presión sobre sus articulaciones y reducir las posibilidades de fallo cardíaco, hepático, renal, y los problemas digestivos.

PROBLEMAS DENTALES

La pérdida de dientes o el deterioro de sus muelas no sólo le dificulta masticar, sino que también aumenta la probabilidad de tumores e infecciones. Para evitarlo conviene mantener una buena higiene bucal de manera regular a lo largo de su vida. Igualmente, si hemos llegado tarde empezar con un plan de limpieza dental reducirá los problemas.

PROBLEMAS DE PRÓSTATA O MAMAS

El aumento del tamaño de la próstata o los tumores de mama se diagnostican más en animales no esterilizados. Cuando un perro es anciano recomendamos que visite al veterinario de manera regular para que le haga una revisión general y este será uno de los puntos que, sin duda, siempre se cotejará.

ARTRITIS

Para evitar la artritis cabe llevar a cabo un programa de ejercicios que garantice un mantenimiento del tono y la masa muscular. Si ya padece artritis puede tomar anti-inflamatorios para aliviar el dolor, pero siempre previa recomendación del veterinario.

DISFUNCIÓN COGNITIVA

A partir de los 7 años de edad pueden aparecer algunos síntomas de disfunción cognitiva. Se trata de un deterioro neuropsicológico que acaba en estados demenciales. Son enfermedades crónicas y progresivas que se pueden manifestar con alteraciones del comportamiento social, exploratorio, eliminatorio y trastornos del sueño.

El sistema nervioso central se desgasta y los animales se sienten confusos, desorientados, pierden la memoria y debido a estas situaciones cambian su comportamiento habitual. Una de las consecuencias es la aparición de ansiedad por separación, debido a la pérdida de memoria de rutinas previas, desconocimiento del entorno en ausencia de miembros de la familia o micción o defecación en interiores por falta de reconocimiento del hogar. Estas situaciones se deben tratar con fármacos a nivel neuroquímico, de conducta y entorno.

La palabra mágica es PREVENCIÓN

Para evitar o retrasar al máximo la aparición de estas situaciones hay cosas que puedes hacer en casa. Estar pendiente de tu mascota, tocarlo, mirarlo bien y enseguida que notes algo raro consúltalo con tu veterinario. Aquí te dejamos una lista de “chequeoS rutinarios” para hacer en casa a tu abuelete:

  1. Revisa la boca, los ojos y las orejas de tu perro de manera regular. Busca dientes flojos, enrojecimientos, hinchazones o secreciones.
  2. Su cama tiene que estar limpia y caliente. Cepíllale frecuentemente para mantener su pelo brillante y sano, y además así detectarás cualquier herida o bulto extraño.
  3. Procura que siempre tenga agua fresca.
  4. Aliméntalo correctamente y procura que haga ejercicio de manera regular.
  5. Dale cariño.