No tengas un gato porque “es más fácil”

Cuando una familia o una persona decide incorporar una mascota a su hogar en la mayoría de los casos la duda está entre un perro o un gato. A diferencia de lo que algunos piensan, los gatos -igual que los perros- también necesitan atención. Es cierto que no necesitan paseos y que sus necesidades domésticas pueden ser solventadas de una manera más simple. Pero no tengas un gato para darle mimos en el sofá cuando te apetezca. Una vez tienes el gato en casa no te puedes olvidar de él.

Pensemos en el supuesto de los gatos caseros. Los gatos que viven en casa y nunca salen a la calle. Estan seguros, lejos de coches, lejos de otros animales que les puedan atacar, con menos opciones de contraer enfermedades o coger parásitos… pero también viven con menos estímulos. Los gatos necesitan jugar. No olvides que son muy buenos cazadores y van a vivir su instinto de caza y alerta. Su instinto natural les pide desafíos. Así que si quieres que tu gato se desarrolle bien, especialmente si tienes un cachorro, debes proporcionarle juego, actividad, sorpresas. Y aunque no sea un cachorro pero si todavía es joven dedica al menos 15 minutos al día a jugar con él, especialmente si se queda solo muchas horas.

Los juguetescat-716559_1920 

Los juegos que botan o revolotean son estupendos, porque es como un entrenamiento para la caza. También les suele llamar mucho la atención los reflejos de luz en movimiento, lo puedes conseguir con un espejo o con flashes. El típico juguete de atar algo a un hilo y moverlo delante de él funciona de maravilla. La versión con luz se puede montar con una simple bola de papel de aluminio enganchada al cordón, y además te lo puedes atar a la cintura y así siempre que te muevas la bolita se moverá contigo y si estás moviéndote por casa tu gato estará distraído un buen rato.

Un rascador para que no lo arañe todo

Los gatos arañan, esto hay que tenerlo claro desde el primer momento. Forma parte de su naturaleza y empiezan a hacerlo a partir de las 5 semanas. El motivo por el que arañan es comunicativo: gracias a los arañazos se dejan señales químicas y visuales los unos a los otros e incluso entre otros animales. Así que lo más probable es que tu gato arañe tus muebles. Lo primero que recomendamos es que retires o cubras aquello que no quieras que rompa. Pero lo mejor, y ni lo dudes, es que le compres un rascador.

En el mercado existen muchos tipos de rascadores. Te advertimos que existen opciones de que el que compres no le guste a tu gato. Sí, son animales quisquillosos…Lo que te recomendamos y es seguro es que sea más grande que él o ella cuando se pone de pie sobre las patas traseras, que pese suficiente como para no volcar, y que esté a su vista y accesible.. Si aún así no lo usa puede que no le guste el material de qué está hecho. Pero atención, si empieza a usarlo ¡no lo toques de sitio! Porque cuanto más rascado esté, más lo rascará