¿Qué vacunas necesita tu perro?

La vacunación contra algunas de las enfermedades caninas más comunes y peligrosas es la mejor manera de prevenir el contagio y asegurarle al perro una vida larga y saludable. Durante las primeras semanas de vida los cachorros reciben anticuerpos protectores a través de la leche de su madre, pero una vez se separan la transmisión de anticuerpos se detiene. Entonces es cuando hay que recurrir a las vacunas para asegurar un suministro de anticuerpos suficiente para evitar contraer ciertas enfermedades. El momento adecuado para empezar a establecer el calendario de vacunas del cachorro es alrededor de las 6-8 semanas de vida. Una vez concluidas las primeras vacunas deberán suministrarse recordatorios recordatorios cada año durante toda su vida.

¿Vacunar contra qué?

Las vacunas contienen pequeñas cantidades de virus, bacterias u otros organismos causantes de la enfermedad modificados o ‘muertos’. Cuando se inyectan estimulan el sistema inmune del perro, que a partir de ese momento producirá anticuerpos. En las Illes Baleaers es obligatorio que los perros estén vacunados del Parvovirus Canino, el Moquillo Canino y la Rabia. En Hospital Veterinari Aragó recomendamos, además, vacunar de leptospirosis, adenovirus, parainfluenza i leishmania. Ninguna vacuna puede garantizar al 100% que el perro no vaya a contraer la enfermedad. Sin embargo, la efectividad es altísima y la vacunación es claramente la mejor defensa contra estas enfermedades. A nivel económico, el coste que significaría el tratamiento es muchísimo más elevado que la vacuna, por no hablar del malestar por el que pasaría el animal.

El Parvovirus

Mucho cuidado cuando son cachorros. Este virus es muy resistente. La enfermedad se disemina por medio de heces infectadas y el virus puede permanecer activo durante muchos meses (incluso cuando las heces ya no están). Los cachorros son muy susceptibles a infectarse con esta enfermedad si no se han vacunado todavía o si no han terminado todas las fases del proceso. Por eso pedimos a sus responsables que eviten dejarlos salir a la calle donde pudiera haber habido heces de perros, puesto que a pesar y de “no ver nada” los virus pueden seguir ahí. Los síntomas incluyen fiebre alta, vómitos y diarreas. Esta enfermedad es potencialmente mortal, grave en cachorros y ancianos.

El Moquillo

La vacunación contra esta enfermedad -a menudo mortal y difícil de tratar- es absolutamente esencial. Es altamente contagiosa, y se disemina a través de los ojos y nariz de perros infectados cuando estornudan. Los síntomas pueden incluir fiebre, tos, diarrea y vómito. El virus del moquillo afecta muchos órganos, incluyendo el sistema nervioso, que puede quedar lesionado permanentemente aún cuando el perro se recupere.

 

La Rabia

La Rabia es una enfermedad vírica incurable que afecta al sistema nervioso central de casi todos los mamíferos, incluidos los humanos. Se disemina a través del contacto con la saliva de animales infectados (entre ellos, los zorros y murciélagos) por medio de mordisco o cualquier herida en la piel. La vacuna le proporcionará a su perro una mayor resistencia a la rabia si es expuesto a la misma, pero usted debe ser consciente de que no existe cura una vez se contrae.

La Leihsmania

La leishmaniosis canina es una enfermedad canina que se transmite por la picadura de un insecto llamado flebotomo. La detección precoz de la leishmaniosis puede suponer que el perro pueda tener una vida más o menos “normal”, aunque deberá hacer el tratamiento el resto de su vida. Si no se detecta a tiempo, las consecuencias pueden ser graves y el tratamiento poco efectivo, hasta llegar a provocar la muerte del perro por fallo renal. La detección de la leishmania no es nada fácil. Hay muchos síntomas, no siempre aparecen todos, son inconexos entre ellos y pueden confundirse con otras dolencias o parecer “poco importantes”. Por eso es tan importante asegurarse que el animal no está infectado por el parásito.

La Leptospirosis

La Leptospirosis canina es una enfermedad causada por una bacteria. El contagio suele producirse cuando una animal con una herida en la piel entra en contacto con aguas estancadas con orina de un animal infectado. Los perros también pueden contagiar esta bacteria a las personas. Esto puede exponer a las familias y a otras mascotas a una enfermedad grave si no se aplica una higiene rigurosa. La enfermedad puede ocasionar en ciertos casos la muerte, tanto a los perros como a las personas. Las ratas, por otro lado, constituyen un importante foco de contagio de Leptospira a perros y, a veces a persona, puesto que son portadoras habituales. Los síntomas de la Leptospirosis son muy variados y puede confundirse con otras enfermedades.

El Adenovirus

El Adenovirus es un virus responsable de dos enfermedades distintas en los perros: la hepatitis vírica y la laringotraqueitis vírica, la primera afecta al hígado y la segunda a las vías respiratorias. Los perros afectados por adenovirus en el hígado presentan vómitos, falta de hambre, diarreas y coloración amarillenta de las mucosas del animal. En el caso que el virus le haya afectado las vías respiratorias los síntomas serán: flujo seroso en la nariz, tos, malestar general o enrojecimiento ocular y lagrimeo. Estas dos enfermedades no son transmisibles ni al gato ni al hombre.

La Parainfluenza

La parainfluenza canina es un virus conocido habitualmente como “la tos de las perreras”. Provoca una infección e inflamación en la tráquea y los bronquios. Se transmite por vía respiratoria. El síntoma más habitual es tos seca severa y con arcadas. Existen otros síntomas: fiebre, pérdida de apetito, bronconeumonía, vómitos, letargia, lagrimeo y mucosidades en abundancia, y flemas.